¿Qué nos da el deporte? Adictos a la dopamina

La emoción que produce conseguir nuestra meta, la satisfacción que se tiene al realizar el trabajo bien hecho, y el reconocimiento por parte de los demás, son los motores que nos animan a practicar deporte. 

El impulso de superarnos siempre está presente ya que es la base de la evolución del ser humano, pero es difícil de mantener si no tenemos una recompensa.  Los seres humanos buscamos constantemente la emoción, necesitamos atención, sentir, somos parecidos a una pila, necesitamos que entre corriente por nuestros polos. 

Según los expertos y los paradigmas más importantes de la psicología, una actividad o conducta se repite cuánto más refuerzo (recompensa) se obtiene. Si esto lo relacionamos con el deporte, las recompensas no sólo son sociales y personales, sino también biológicas ya que está demostrado que con la práctica del deporte de manera regular aumenta la producción y secreción de hormonas cerebrales como la dopamina, conocida como la molécula del placer, o la serotonina que es la encargada del estado de bienestar y de la euforia. Por su parte, también aparecen las endorfinas, que tienen un efecto similar a los opiáceos ya que mejoran el umbral de dolor, retrasan la aparición de cansancio y funcionan, de manera natural, como un analgésico. 

En SEK-Ciudalcampo se considera de vital importancia la estabilidad emocional y el bienestar del alumno, y por eso tiene una gran relevancia la práctica del deporte. El cerebro humano, además de ser una máquina precisa, es flexible y, si se repite de forma cotidiana el ejercicio físico, cambiará su fisiología y nos convertirá en deporte-adictos. Nuestro sistema nervioso central (SNC) se acostumbrará a liberar dichas sustancias, de manera que será más fácil que se produzcan cambios de humor positivos y una mejor gestión de las emociones.  

 

Los comentarios están cerrados.