“Mi esperanza es que gradualmente volvamos a la normalidad, pero puedo asegurar que no será el curso que viene”

 

Entrevistamos a Yolanda Requena, médico del Colegio SEK-Ciudalcampo y responsable de la coordinación COVID-19 de la Institución Educativa SEK.

 

PREGUNTA.- ¿Cómo definirías el curso académico que terminamos?

 RESPUESTA.- La verdad es que lo definiría como el año de las mil emociones. Después de un verano de muchísimo trabajo planeando protocolos, modificando las instalaciones y adaptando el funcionamiento del día a día escolar para la seguridad de todos, empezamos el curso con inquietud e incertidumbre porque no sabíamos qué iba a pasar una vez comenzase el curso. Pero a la vez teníamos mucha ilusión por ver a los niños después de tantos meses.

En otoño/invierno vivimos momentos de mucha tensión, tristeza y angustia a medida que las “olas” avanzaban y miembros de la Comunidad SEK se veían afectados directamente por la enfermedad, los confinamientos/cuarentenas y desgraciadamente, algunas pérdidas de nuestros seres queridos.

Pero finalmente, cuando los números nos mostraban que por la naturaleza de los contagios entre niños y todas las medidas que estábamos tomando, en nuestros colegios estábamos llevando la situación bastante bien, sentimos alivio, esperanza y una alegría tremenda de estar sobreviviendo este año tan complicado.

 

P.- ¿Cómo lo habéis vivido el servicio de salud de los Colegios?

 R.- Al principio no sabíamos qué esperar, porque todo el mundo pensaba que cerraríamos el colegio el primer mes. Los protocolos y normativas del Ministerio de Sanidad y de las Consejerías de Sanidad/Educación de las diferentes comunidades iban cambiando continuamente esas primeras semanas y nos tuvimos que adaptar diariamente. Pero los servicios médicos, junto con nuestros asesores de Salud Pública, trabajamos sin descanso para controlar y evitar que los casos que surgían en nuestra comunidad educativa se propagaran dentro del colegio.  Afortunadamente, los protocolos oficiales se afianzaron y fue más fácil y ágil gestionar los casos que iban surgiendo.

De todos modos, tenemos que recordar que no todo ha sido COVID-19 en los colegios y los servicios médicos seguíamos atendiendo las lesiones/enfermedades que naturalmente ocurren en los centros educativos. En la enfermería de Ciudalcampo, por ejemplo, entre María Pellicer, la enfermera y yo hemos atendido a 10.564 visitas médicas no relacionadas con COVID-19 durante todo el año.  Ha habido muchos días de estar entablillando una fractura de muñeca, dando medicación por una alergia y tranquilizando a algún niño con un ataque de ansiedad en mitad de las 25 llamadas a las familias para confinar una clase antes de que saliera la ruta… sí, recordando esos días, la verdad es que ha habido momentos de bastante estrés.

 

P.- Y los alumnos, profesores y familias, ¿cómo lo han vivido ellos?

R.- Obviamente no se puede generalizar la vivencia de cada persona, pertenezca al colectivo que pertenezca, pero puedo decir que la mayoría de las familias han sido sumamente comprensivas y pacientes con todos los protocolos y confinamientos que les ha tocado vivir, y que tanto nos han ayudado a contener el virus fuera de nuestros colegios. Pero sé que ha habido familias que lo han pasado muy mal, con situaciones muy difíciles y mi sentimiento va con ellas.

Los alumnos han sido unos verdaderos campeones, especialmente los más pequeños, que con el constante recordatorio de sus profesores, aún sin entender completamente la seriedad de la situación, han respetado todas las normas con una naturalidad encomiable.

Finalmente diría que los profesores han tenido un año extremadamente complicado ya que no solo han llevado su carga lectiva normal, sino que también han asumido la responsabilidad de las clases online intermitentes, las sustituciones a sus compañeros enfermos o en cuarentena, sus propios confinamientos y el de sus hijos/parejas, el constante recordatorio a los niños de seguir las normas y todo lo anterior añadido a los miedos propios e incertidumbres de cualquier ciudadano a medida que avanzaba la pandemia.

 

P.- Se habla mucho sobre el papel de los colegios en la contención de la pandemia en estos meses. ¿Qué valoración haces de esta afirmación? 

R.- Sí, estoy de acuerdo.  Es curioso que al principio creíamos que los colegios serían un foco importante de contagios.  Pero debido al modo de trasmisión y contagio del SARS-CoV-2 entre la población infantil y las medidas adoptadas en los colegios, estos han ayudado a contener la transmisión. Tenemos que recordar que el 99% de los contagios que gestionamos desde los colegios se originaron en el ámbito familiar. Por lo tanto, el tener a los niños escolarizados presencialmente, con baja transmisión dentro de la comunidad escolar y con medidas de seguridad e higiene estrictas, ha ayudado a que la contención fuera más eficiente que si hubiésemos dejado a los niños estudiando online en casa y por las tardes socializando con otros niños de sus vecindarios, como sería esperar, sin ninguna medida de contención/seguridad.

 

P.- ¿Qué perspectivas tienes para el próximo curso?

R.- La esperanza para un futuro próximo es que gradualmente volvamos a la normalidad. Pero puedo asegurar que no será este curso que viene 2021-22 durante el cual tendremos que seguir manteniendo las medidas de seguridad, higiene y sociales que tomamos el curso anterior con pocos cambios. A medida que la situación mejore, seguiremos las indicaciones de Sanidad y esperemos que se vayan cancelando algunas de las medidas adoptadas este año (el día que podamos venir al colegio sin mascarillas, ¡creo que haremos una fiesta por todo lo alto!).

 

P.- ¿Qué nos ha enseñado este curso para aplicar en el próximo?

R.- Yo diría que este año hemos aprendido, de manera muy directa, que la colaboración entre los alumnos, familias y Colegio, junto con la actitud y responsabilidad de cada uno de nosotros, es esencial si queremos mejorar la situación.

 

 

 

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